
Ante cada una de las cosas que te divierten, que sirven para tus necesidades, o que amas, no olvides decirte a ti mismo lo que ellas verdaderamente son .
Incluso para las cosas más insignificantes.
Si amas un cántaro, dítelo, que amas un cántaro; y si él se estropea, tu no te perturbarás.
Si amas tu hijo, o tu mujer, dítelo a ti mismo que amas a un ser mortal; que si acaba por morir, no te turbaras.
(Epicteto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario